SESIONES PRIVADAS – TERAPIA ASISTIDA CON PSICODÉLICOS ✨
Soy psicóloga.
Y aun así, hubo una etapa de mi vida en la que ningún concepto psicológico conseguía calmar lo que llevaba dentro.
Había estudiado, leído y comprendido muchísimas cosas. Incluso había hecho psicoterapia.
Pero entender el dolor no siempre significa atravesarlo.
Una gran parte de mi vida estuvo marcada por el duelo. No una sola vez, sino varias. Pérdidas profundas, brutales, a veces absurdas. Personas importantes. Referencias. Fragmentos enteros de mi historia.
Y después llegó la pérdida de mi prometido.
Murió a los 30 años, en un absurdo accidente de coche.
Cuando la persona con la que creías que ibas a construir tu vida desaparece así, de repente, sin lógica, sin preparación, algo se rompe en la forma en la que ves el mundo.
Puedes seguir viviendo. Puedes reír. Puedes trabajar. Incluso puedes dar la impresión de que todo está bien.
Pero por dentro, una parte de ti se queda congelada en el momento del impacto.
Después llegaron otras pérdidas.
Mi padre.
Y luego mi gata, que había compartido 13 años de mi vida y que, para mí, no era “solo un animal”.
Era mi hija, mi alma, mi vínculo más puro con el amor.
En algún momento, algo dentro de mí se rompió.
Ya no sabía si la vida tenía sentido.
Ya no sabía si todavía creía en algo.
Dios, el alma, la vida después de la muerte, la continuidad, la espiritualidad… todo eso me parecía lejano, casi ingenuo.
Estudiaba psicología, pero por dentro estaba perdida.
Y entonces los psicodélicos entraron en mi vida.
No en un contexto perfecto.
No en una ceremonia sagrada.
No con una gran intención espiritual preparada durante seis meses.
El primer encuentro fue casi accidental.
Y aun así, al día siguiente de aquella experiencia, entendí algo con una claridad brutal: esas sustancias tenían un potencial inmenso.
En ese momento ya era estudiante de psicología, y algo dentro de mí hizo la conexión de inmediato.
Me dije: aquí hay algo que la psicología tiene que mirar en serio.
No como una curiosidad.
No como una locura.
No como un simple “trip”.
Sino como una herramienta capaz de abrir espacios interiores a los que la palabra, el análisis y la voluntad a veces no consiguen llegar.
Desde ese momento empecé a buscar una formación seria, completa y estructurada, que uniera psicología, medicina, psicoterapia y psicodélicos.
Y cuando encontré este máster de dos años en terapia asistida con psicodélicos, algo se abrió todavía más.
Allí me formé junto a psiquiatras, médicos, psicólogos, psicoterapeutas y chamanes de tradiciones de Perú, México y África.
Precisamente esa combinación me fascinó.
La parte clínica.
Y la parte ancestral.
El cerebro.
Y la conciencia.
El trauma.
Y el símbolo.
La medicina.
Y el misterio.
La seguridad, los riesgos, las contraindicaciones, la integración, pero también esa dimensión espiritual y existencial que muchos modelos clínicos todavía evitan mirar de frente.
Y a través de este camino, de la formación, de las experiencias, de la integración y de esta doble visión clínica y chamánica, algo dentro de mí empezó por fin a repararse.
Los psicodélicos me ayudaron a sanar un duelo que yo creía imposible de atravesar.
Me ayudaron a recuperar un sentido de vida.
A dejar de ver la muerte solo como una ruptura brutal, absurda y definitiva.
A sentir que quizá existe una continuidad, una profundidad, una inteligencia de la vida que antes ya no podía percibir.
Y, sobre todo, me hicieron más espiritual de lo que había sido nunca.
No en un sentido religioso.
No desde una espiritualidad ingenua, dogmática o desconectada de la realidad.
Sino desde una espiritualidad encarnada, lúcida, profundamente humana.
Por eso este trabajo me apasiona tanto.
Porque no hablo solo de una herramienta que he estudiado.
Hablo de un proceso que me transformó desde dentro.
Hablo de algo que me ayudó a volver a la vida, después de haber sentido que el sentido se había apagado.
Y cuando atraviesas algo tan poderoso, tan íntimo y tan profundamente reparador, no puedes fingir que no existe.
Quieres entenderlo.
Respetarlo.
Sostenerlo con seriedad.
Y, cuando las condiciones son adecuadas, transmitirlo más adelante.
Hoy, después de varios años de trabajo, formación y experiencia, veo los psicodélicos como un puente.
Un puente entre psicología y espiritualidad.
Entre medicina y misterio.
Entre cuerpo y conciencia.
Entre lo que entendemos con la mente y lo que encontramos con todo nuestro ser.
Y no, los psicodélicos no te piden que cambies de religión.
No te transforman en otra persona.
No te imponen una creencia.
Pero a veces pueden ampliar la forma en la que ves la vida.
Pueden ayudarte a mirar tu historia de otra manera.
A encontrarte con un dolor que llevas años evitando.
A sentir, no solo a entender.
A tocar una parte de ti a la que las palabras por sí solas ya no conseguían llegar.
Partiendo de mi experiencia personal, pero también de mi formación profesional, he creado este acompañamiento.
🧠 ¿Para quién es?
Este acompañamiento puede ser adecuado para personas que sienten que han llegado a un punto en el que entienden muchas cosas sobre sí mismas, pero sienten que algo importante todavía no cambia.
Puede ser para personas que ya han hecho terapia, han leído libros, han participado en cursos, han practicado meditación, mindfulness u otras formas de desarrollo personal y espiritual, pero sienten que han llegado a un límite que no consiguen atravesar solo mediante el análisis y la comprensión intelectual.
Puede ser para personas que dicen:
• “Sé de dónde viene mi problema, pero sigo repitiendo los mismos patrones.”
• “He entendido el trauma, pero todavía lo siento presente en mi cuerpo.”
• “He hecho años de terapia y siento que me he quedado bloqueado en un punto.”
• “Por fuera parezco funcional, pero por dentro me siento perdido.”
• “Siento que he perdido el sentido de la vida y ya no encuentro dirección.”
• “Hay un dolor que llevo cargando durante años y que no consigo dejar atrás.”
Este proceso puede ser relevante para personas que atraviesan o han atravesado:
• duelo y pérdidas profundas;
• rupturas que dejaron heridas emocionales intensas;
• pérdida del sentido y de la dirección en la vida;
• bloqueos emocionales persistentes;
• ansiedad existencial;
• patrones repetitivos de autosabotaje;
• ciertas formas de dependencia o comportamientos compulsivos;
• dificultades en la relación con uno mismo o con los demás.
También puede ser adecuado para psicólogos, terapeutas, coaches u otros profesionales del ámbito de la salud mental que desean comprender este tipo de trabajo desde dentro, de una forma responsable, profunda e integrada.
Por encima de todo, es para personas que sienten que ha llegado el momento de mirar con honestidad hacia aquello que llevan mucho tiempo evitando y que están preparadas para entrar en un proceso real de exploración y transformación interior.
⚠️ Importante
Este proceso no es para todo el mundo.
Por eso, cada solicitud se analiza de manera individual y con atención.
Existen situaciones en las que este tipo de trabajo no está recomendado y existen contraindicaciones que deben evaluarse con responsabilidad.
No prometo curaciones milagrosas.
No prometo experiencias perfectas.
No prometo que una sola experiencia vaya a resolver años de sufrimiento.
Lo que ofrezco es un marco serio, íntimo y profundamente humano, construido sobre una preparación cuidadosa, seguridad, integración y respeto por la complejidad de cada persona.
El objetivo no es escapar de tu vida. El objetivo es volver a ella con más claridad, más presencia y una comprensión más profunda de tu propia historia. 🧠
🌿 Un proceso privado con estados modificados de conciencia
Lo que propongo es un acompañamiento privado, estructurado y selectivo, con una parte online y una parte presencial en Suiza.
No es una experiencia recreativa, ni una sesión aislada, ni una promesa mágica.
Es un proceso profundo, con preparación, experiencia guiada e integración.
💎 ¿Cómo se desarrolla el proceso?
El proceso se desarrolla en tres etapas.
Primero hacemos 2-3 sesiones online para preparar la experiencia: tu historia personal, la intención, las expectativas, los posibles miedos, las contraindicaciones y el marco de seguridad.
Después viene la parte presencial: 2-3 días en Suiza, en un entorno íntimo, discreto y profesional.

En esta etapa tiene lugar la experiencia guiada con estados modificados de conciencia.
Puedes venir desde Suiza, Rumanía, España, Francia o cualquier otro país. Lo importante es que puedas desplazarte a Suiza para esta parte del proceso.
Después de la experiencia, continuamos con 2-3 sesiones online de integración.
Esta etapa es esencial, porque la experiencia en sí no es suficiente. Lo que realmente transforma es la manera en la que comprendes, integras y llevas a tu vida cotidiana aquello que salió a la superficie.
💰 Precio actual
El proceso completo se ofrece actualmente por 2000 euros.
El pago también puede realizarse de forma fraccionada.
Este precio incluye las sesiones online de preparación, el acompañamiento durante la parte presencial en Suiza y las sesiones de integración después de la experiencia.
🌙 ¿Por qué ahora?
Porque este verano todavía estoy en Suiza y puedo ofrecer este proceso en el formato en el que fue concebido.
A partir de septiembre es posible que me mude a las Islas Canarias para continuar mis estudios de medicina, y mi disponibilidad en Suiza será mucho más limitada.
Por eso, las plazas disponibles para este verano son limitadas.
Si sientes que algo de lo que has leído ha resonado contigo, el primer paso es una conversación.
Envíame un mensaje por WhatsApp y cuéntame brevemente dónde te encuentras ahora y qué te atrae de este tipo de experiencia.
Leeré personalmente tu mensaje. Y si siento que este proceso no es adecuado para ti, te lo diré con honestidad.
Si, en cambio, existe una posible sintonía entre tus necesidades y lo que ofrezco, te explicaré con detalle los siguientes pasos, las condiciones, las contraindicaciones y todo lo que es importante saber antes de tomar una decisión. 📩
WhatsApp: +41 76 755 21 27